Democracia de Ciudadanía
Francisco Álvarez Valdez - 28 de Agosto 2004

La República Dominicana se encuentra muy lejos todavía de alcanzar la “democracia de ciudadanía” que plantea el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) titulado “La Democracia en América Latina: Hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos”.

Este interesante informe,  de reciente circulación,  divide la democracia en política, civil y social. Señala que aunque se ha avanzado mucho en la democracia política, no ha ocurrido lo mismo con la civil, pero sobre todo con la social. La democracia política incluye el tema de acceso a las posiciones públicas a través de elecciones y resulta evidente que América Latina ha mejorado sustancialmente en este aspecto. Nuestro país es el mejor ejemplo. El mismo informe señala que en materia electoral nuestro país avanzó de una puntación de 1-, en las elecciones dominicanas de 1990, y de 0 en las de 1994, a 2 en las elecciones de 1996, 1998, 2000 y 2002, en donde 0 es equivalente a graves irregularidades, 1 es irregularidades significativas y 2 es falta de irregularidades significativas. 

La democracia civil comprende los derechos humanos y en este campo el avance ha sido mucho menor, pero se puede hablar de una mejoría con relación al pasado. Cabe resaltar lo señalado en el informe en el sentido de que “con los sistemas de administración de justicia se observa que la carencia de recursos económicos  y humanos los hace frágiles”. Llama la atención sobre el terrible problema de la población carcelaria y señala que se ha avanzado en cuanto al acceso a la información pública por parte de los ciudadanos, que ha recibido, luego de la publicación de este informe, un fuerte impulso con la aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública No. 200-04. Claro, somos expertos en aprobar leyes que posteriormente convertimos en letra muerta, por lo que habrá que comenzar a trabajar desde ya en u tili zar eficientemente este instrumento de acceso a la información pública, indispensable para hacer realidad una democracia de ciudadanía.

Donde fracasamos en América Latina es en la democracia social, que tiene que ver con educación, salud, empleo, pobreza y desigualdad. Los noventa fue una década de crecimiento para la República Dominicana y sin embargo la brecha entre ricos y pobres aumentó, revelando un serio problema en la distribución del crecimiento logrado. Ahora que no hay crecimiento que distribuir, ni siquiera desigualmente, la situación ha empeorado dramáticamente. Y ocurre lo mismo en la mayoría de los países latinoamericanos, donde en 15 países más del 25% de la población vive por debajo de la línea de pobreza y en 7 de ellos el porcentaje supera el 50%. Para República Dominicana el porcentaje para el 2001 era de 29.2, y debe haberse incrementado sustancialmente en los últimos dos años y medio. Para que tengan una idea de lo que esto significa, se entiende que una persona es pobre cuando sus ingresos son menores al doble del costo de la canasta básica y los porcentajes anteriores identifican aquellos que sobrepasaron negativamente el límite de la pobreza.

El informe constituye un excelente instrumento para que abramos los ojos ante lo evidente. La democracia será siempre un sueño en nuestros países mientras no logremos mejorar significativamente su parte social. La pobre inversión social, sobre todo en el área de la educación,  nos amarra a los políticos clientelistas y por tanto a la pobreza.

 

Francisco Álvarez Valdez
Abogado

 
28 de agosto 2004