Jesús Félix
Francisco Álvarez Valdez - 05 de Mayo 2004

El Dr. Jesús Féliz Jiménez, Director del Departamento de Prevención de la Corrupción (DEPRECO), se refirió al libro publicado por Participación Ciudadana (PC), titulado “Veinte años de Impunidad”, y su comentario al respecto merece ser contestado.  

De acuerdo con lo que publica la prensa escrita, el Dr. Féliz se refirió en forma negativa al trabajo de investigación realizado por PC, señalando que contiene errores, y pone de ejemplo el caso de la Dra. Rafaela Albuerquerque, y que es un “libro hecho con cierto carácter tendencioso”.  La conclusión que arroja el referido trabajo deja mal parado a todos los que de alguna u otra manera han participado en los esfuerzos anticorrupción, incluyendo los distintos gobiernos, fiscales y jueces que han ocupado funciones públicas en los últimos 20 años. Parece que el Dr. Féliz se sintió aludido por la parte que le corresponde. Y es correcto que se sienta aludido debido a que a él le ha correspondido la principal responsabilidad en la lucha anticorrupción en el presente gobierno al haber ocupado la dirección del DEPRECO.  

En consecuencia, es entendible la forma en que ha reaccionado el Dr. Féliz, que lo ha llevado incluso a poner como ejemplo un caso que no le favorece. El caso de la Dra. Rafaela Alburquerque es señalado en el libro como uno de los casos no resueltos por el DEPRECO. El Dr. Féliz se refirió a este caso de la siguiente manera: “...Participación presentó una denuncia contra Lila Alburquerque ante la Procuraduría General de la República. Pero sólo recogió la denuncia que Nuria Diera había hecho en su programa de televisión.” Pretende el Dr. Féliz hacer entender que el caso era responsabilidad de la Procuraduría y no del DEPRECO y que lo que PC hizo fue copiar la denuncia de la periodista Nuria Piera.  

Desafortunada explicación la del Dr. Féliz. Ciertamente que se trató de un caso denunciado por la periodista Nuria Piera. Lo insólito es que habiendo sido denunciado por la televisión, mostrando las evidencias que la señora Piera logró reunir, el flamante Director del DEPRECO, entonces recién designado, no hizo absolutamente nada para investigarlo. El Dr. Féliz sabe, como buen penalista, que el ministerio público no requiere de una querella o de una denuncia formal para iniciar una investigación. Sabe perfectamente que hasta por el rumor público puede y debe actuar el ministerio público. Nada hizo el Dr. Féliz para mover la acción pública en este caso como en muchos otros.  

Ante la pasividad del ministerio público, el Consejo Nacional de PC decidió recolectar las evidencias presentadas por Nuria Piera y someterlas  a la Procuraduría General de la República solicitando una investigación al respecto. En ese entonces la imputada era Presidenta de la Cámara de Diputados y tenía jurisdicción privilegiada, por lo que correspondía a la Procuraduría General de la República la investigación. Y resulta que el DEPRECO es una dirección que pertenece a la Procuraduría General de la República.  

El caso quedó engavetado por cerca de tres años y finalmente a finales del 2003 el DEPRECO produce la primera citación para investigar el caso. Lo curioso es que la primera y única citación se hizo a quien escribe esta columna, quien en su condición de Coordinador General de PC en el año 2000, le correspondió firmar la solicitud de investigación. Comparecí al DEPRECO, pero no pude ser interrogado debido a que el expediente no apareció. Fui citado nuevamente y finalmente interrogado. La persona encargada del interrogatorio, a una pregunta mía, me informó que el caso no se había iniciado antes debido a que estaba en el Procuraduría y no en el DEPRECO, pero que ya había sido remitido al DEPRECO y se concluiría. A pesar de la confirmación de que el caso se encuentra en el  DEPRECO, ahora su Director, el Dr. Féliz, alega lo contrario. Obviamente, nada se ha hecho con este ni con muchos otros casos, tal como lo revela el trabajo publicado por PC.  

La razón de la poca eficiencia del DEPRECO ha quedado evidenciada recientemente. El Dr. Féliz, quien debió asumir la posición que tiene como un técnico, realmente forma parte de un proyecto político y sus decisiones se ven contaminadas por el interés partidario. La presencia del Dr. Féliz en muchas de las actividades proselitistas del candidato oficial, y sus intervenciones cuando el candidato le solicita su participación, son una clara muestra de que el DEPRECO se ha politizado. Por esa razón, en la presentación de su candidato en la FINJUS , el Dr. Féliz señaló que no era cierto que el Consejo Asesor Anticorrupción estuviese paralizado y habló de todas las actividades que realiza. Obvió el Dr. Féliz la realidad del  referido Consejo. La inactividad ha sido tal que PC se vio obligada a  renunciar como miembro del Consejo.

El Dr. Féliz debió seguir el buen ejemplo de algunos importantes funcionarios públicos, que renunciaron o pidieron licencia para dedicarse a la campaña electoral y evitar de este modo que sus intereses partidarios se mezclaran con sus responsabilidades públicas. Pero la lección es clara: mientras se mezcle la política partidaria con las labores del ministerio público, seguiremos tal como estamos en relación con el tema de la corrupción. Y tal vez peor.  

Francisco Álvarez Valdez
Abogado

 
05 de mayo 2004