![]() |
![]() |
|
|
|
Lo
ecológico Envueltos
en el torbellino electoral, hemos perdido de vista otros temas nacionales
de igual o mayor importancia, como es el caso del tema ecológico,
amenazado en plena campaña electoral por un proyecto de ley, ya aprobado
por los senadores, que pretende reducir considerablemente dos de los más
importantes parques nacionales del país: el Parque Nacional del Este y el
Parque Nacional Jaragua. Unas
elecciones fraudulentas hacen un daño terrible a la sociedad, pero por lo
menos una buena parte de ese daño puede tal vez recuperarse con el tiempo.
Con el medio ambiente, por el contrario, el daño que se causa muchas
veces es irreversible. Pero además, en una isla como en la que vivimos,
el daño ambiental conduce en la mayoría de los casos a la desertificación.
La conclusión es clara:
debemos también prestar atención a lo que está ocurriendo con el tema
ecológico y particularmente en el Congreso con este proyecto de ley que
lleva una velocidad poco usual. Algunas
evidencias revelan intereses no muy claros en el esfuerzo de reducir la
extensión de ambos parques. Por un lado, el Senado no solicitó, o por lo
menos no obtuvo, la opinión de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente
con respecto al proyecto que aprobó. Algo realmente insólito con un tema
como este que, manejado responsablemente, debería decidirse luego de la
obtención de varios estudios de impacto ambiental tanto de entidades públicas
como privadas, locales como internacionales. Otro elemento revelador es la
forma como el Senado obvió lo que fue su decisión de apenas hace cuatro
años, cuando aprobó la Ley No. 64-00 que crea la Secretaría de Estado
de Medio Ambiente, en cuyo artículo 34, párrafo III, dispuso que
“hasta que no sea promulgada la ley sectorial de áreas protegidas y
biodiversidad no se permitirá ninguna modificación a la misma”. Pues
bien, esa ley aún no ha sido aprobada. Muchos de los senadores que
aprobaron esa prohibición son los mismos que hoy levantan las manos
olvidando lo que aprobaron. A
este panorama se suma un decreto del Poder Ejecutivo que pretendió
excluir determinadas parcelas del Parque Nacional del Este, en violación
a la ley antes citada. También un inversionista extranjero que, a pesar
de estar bien asesorado jurídicamente, decidió correr el riesgo de
adquirir un inmueble dentro del Parque Nacional del Este. Estamos
completamente convencidos de que en su país de origen no hubiese corrido
el mismo riesgo. Algunas declaraciones pretenden justificar la medida como
una forma de combatir la
pobreza del pueblo dominicano, olvidando que si depredamos nuestros
recursos naturales, estamos condenándonos a la pobreza eterna. En fin,
existen suficientes indicios para generar preocupación y sobre todo para
generar acciones encaminadas a proteger nuestros recursos naturales de los
depredadores.
Francisco Álvarez Valdez
|