Justicia
Una nueva prueba para la reforma judicial en marcha
La agenda del Consejo de la Magistratura definirá el futuro judicial
El presidente Hipólito Mejía podría auxiliarse de Bello Rosa en el CNM
La
intención del presidente Hipólito Mejía de convocar para los próximos días
el Consejo Nacional de la Magistratura trae nuevamente al ámbito público una
discusión política y legal que envuelve múltiples intereses a favor y en
contra del proceso de saneamiento del poder judicial iniciado en agosto de 1997,
cuando se escogió a los actuales miembros de la Suprema Corte de Justicia.
¿Para
qué se reunirá el Consejo Nacional de la Magistratura? La respuesta a esta
pregunta envuelve intereses y posiciones, ya afianzadas en el ámbito político
y profesional. También deberán responderla los miembros del organismo cuando
se reúnan, bajo la coordinación del presidente Hipólito Mejía.
El
mandato del Consejo Nacional de la Magistratura es completar la nómina de
jueces de la Suprema Corte de Justicia, es decir, escoger a los tres jueces que
faltan. Esta sin embargo, es sólo una posibilidad. La otra es que el organismo
se reúna, en plena facultad de poderes, con el propósito de designar una nueva
Suprema Corte de Justicia, incluyendo la designación de las autoridades
(presidente, primer y segundo sustituto del presidente, etc.), y una tercera
opción intermedia, es que el Consejo se rija por lo que establece la Ley de
Carrera Judicial y aplique el escalafón, elevando a tres jueces de Corte de
Apelación a miembros de la Suprema Corte de Justicia.
La
decisión del curso a seguir la adoptará el Consejo cuando se reúna, previa
convocatoria del presidente Hipólito Mejía, y a consecuencia de la composición
interna de las fuerzas políticas que lo integran.
La
correlación de fuerzas favorece al Partido Revolucionario Dominicano, que podrá
contar con el voto del presidente Hipólito Mejía, el del presidente del
Senado, Andrés Bautista, el del representante de la Cámara de Diputados, que
casi seguramente será un perredeísta, y el de un partido aliado en el Senado.
En total serían cuatro votos. El Partido Reformista Social Cristiano tendría sólo
el voto de la presidenta de la Cámara de Diputados, Rafaela Alburquerque. Los
otros dos votos serían el del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge
Subero Isa, y otro miembro de ese tribunal.
Virgilio Bello Rosa podría asistir al Presidente
El
Consejo Nacional de la Magistratura se instituyó en la reforma constitucional
de 1994, pero el entonces presidente Joaquín Balaguer nunca le convocó para
renovar la Suprema Corte de Justicia presidida, entonces, por Néstor Contín
Aybar. A su llegada al poder en 1996, el presidente Leonel Fernández Reyna
convocó al organismo dando inicio así a la mayor reforma del sistema de
administración de justicia que haya conocido la historia reciente.
Hasta
ahora el doctor Jorge Subero Isa es el único miembro del Consejo Nacional de la
Magistratura que ha hablado en los medios de comunicación sobre la elección de
los jueces que faltan al tribunal que él preside, al afirmar que el mandato del
organismo, por lo que establece la Ley de Carrera Judicial, está limitado a la
designación de jueces de Corte de Apelación para completar la nómina de la
Suprema Corte de Justicia.
El
doctor Leonel Fernández solicitó y obtuvo del pasado Consejo Nacional de la
Magistratura que el entonces Procurador General de la República, César Pina
Toribio, participara con voz pero sin voto en todas las sesiones.
Ahora con más razón, ese precedente podría repetirse con Virgilio
Bello Rosa, tomando en cuenta que el primer mandatario no es profesional del
derecho.
Fausto Rosario Adames
29 de agosto, 2001
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