Ramón Tejada Holguín/El Siglo
El PRD arribó a su primer año de gobierno con una calificación general “D”, según Mu-Kien Adriana Sang: porque “lo bueno que tiene el gobierno no ha sido suficiente para que lo malo se supere” (Hoy, 09-08-2001). La mayoría de quienes han evaluado el desempeño del presidente Mejía parecen coincidir con la conocida historiadora.
Pero, nadie baila solo el merengue de la política criolla, por lo que una evaluación del primer año de gobierno debería incluir una visión sobre el comportamiento de los gobernados y la oposición, para poder entender mejor las actividades gubernamentales del primer año y su proyección en los tres siguientes.
La existencia o no de una oposición política eficaz y en sintonía con las demandas de la sociedad dominicana, el que los sectores organizados (sindicatos, organizaciones comunitarias, empresariales, de profesionales, movimientos cívicos, etc) sean o no capaces de articular sus demandas, la perdida o no de la capacidad de asombro y denuncia de parte de la ciudadanía, serán los indicadotes de si lo que nos espera será tres años similares al año que recién termina o será factible un cambio de rumbo.
COMPORTAMIENTO DE LA SOCIEDAD Y LOS CIUDADANOS EN CUANTO A LA CORRRUPCIÓN. El tema de la corrupción es el que mejor se presta para ilustrar la forma que interactúan gobierno, oposición, grupos organizados y ciudadanía. Según sendas encuestas publicadas por El Siglo y Hoy, 3 de cada 4 dominicanos entrevistados piensan que en el gobierno hay corrupción, lo que sugiere que la corrupción debería ser el centro de la preocupación de los sectores organizados de la sociedad, y el principal “issue” político de la oposición.
La diversidad de escándalos presentado, confirman este acierto. La mayoría de los casos denunciados nos son seguidos por la prensa y las organizaciones de la sociedad civil interesadas en el tema, hasta llevarlos a sus últimas consecuencias. Sólo el caso de Bienes Nacionales y Tío ha sido dirimido en el terreno de la justicia, como debe ser.
Hay evidencias de que los casos se solucionan fueran de los cánones legales y sin la intervención de los organismos e instituciones diseñadas para tales fines. Desde diciembre del 2000 hasta principios de febrero del 2001 Juan Hubieres mantuvo una importante presencia en la prensa nacional acusando a Diógenes Castillo, director de la OMSA de nepotismo, de nombrar familiares con jugosos salarios, la situación fue resuelta por la intervención del presidente, y al final Castillo “definió a Hubieres como su hermano y que todas las acusaciones anteriores quedaron atrás” (El Siglo, 08-02-2001, ver también el Listín Diario de la misma fecha).
La mayoría de los casos denunciado terminan cuando el o los acusados se presentan frente a las Cámara de Televisión dando fe y testimonio de su seriedad por encima de todo. Lo cual puede ser cierto en el caso del director del INVI, pero resulta evidente que o no existe o no se repetaron los controles contables básicos para el manejo de dinero con transparencia y sin provocar suspicacia. Si no hubo corrupción al menos hay una irregularidad evidente.
La remoción de la capa asfáltica de la carretera que une el municipio de Azua con las comunidades de Pueblo Viejo y La Ciénaga costó al Estado Dominicano de 20 millones de pesos, sólo duró un par de día como noticia importante y no se sometió a nadie, ni se exigió ningún tipo de explicación, ni se tomó medidas para que desde Obras Públicas no se vuelvan a cometer errores similares. Lo del subsidio al GLP involucra más de 50 millones de pesos, es evidente que una “irregularidad” que involucra tan exorbitante cifra sólo es posible con la complicidad o negligencia de quienes tienen a su cargo dicho subsidio, y todavía no se ha interrogado a quien dirigió Industria y Comercio por 10 meses.
El caso del Invi involucra 4 millones de pesos, y contrario a los casos anteriores, se ha manejado como una telenovela de las mexicanas, con sus lagrimitas incluidas. Se diría que la corrupción se ha convertido en espectáculo televisivo, no importa el monto y la magnitud, el nivel de audiencia de quien denuncia define la gravedad del problema. Las “cantaletas” de gente como las del Matutino Alternativo, y otros censurados, carecen de trascendencia, sólo “fuñen la paciencia”.
Preguntarse sobre los desenlaces en cuanto a las denuncias sobre irregularidades en Promese, o sobre el Plan Renove parece cosa de necios. Nadie ha sido investigado, todo el mundo se queda tranquilo en su cargo, y la sociedad dominicana misma duerme en paz y tranquilidad, como si estuviera perdiendo la capacidad de asombro.
Y ¿LA OPOSICIÓN?. Bien, gracias. Cuando de corrupción se trata, el PRSC y el PLD deben hablar en voz baja y bajando la cabeza. El PEME no se ha llevado hasta sus últimas consecuencias, el asunto de los millones que el Congreso asignó a diversas ONG, algunas con trabajos realizados conocidos otras simplemente con buenas relaciones con Diputados y Senadores de los partidos con representación congresual no ha sido investigado a fondo. Para que se separe la paja del grano
El tema corrupción es demasiado incomodo para la mayoría de los partidos dominicanos. Ninguno de los que en su momento ha ostentado el poder puede lanzar una pequeña piedrecilla. No es casual que se diga que en la sociedad dominicana cada quien tiene sus corruptos predilectos.
AVANTI MA NON TROPPO. A la sociedad se le hace difícil innovar nuevas formas de enfrentar los problemas, pero debe hacerlo. Hay algunos logros de importancia, sectores de la sociedad civil han logrado detener los intentos nefandos de reforma constitucional, pero otros son sólo logros de papel.
Se creó un mecanismo de lucha contra la corrupción y existe una importante representación de la sociedad civil en el Consejo Asesor en Materia de Lucha Anticorrupción de la Presidencia de la República. Pero, ¿qué se ha hecho en cuanto a los sonados casos de Azua, el Invi, el subsidio al GLP, el Plan Renove, el Acueducto de la Línea Noroeste, el establecimiento de controles contables más efectivos, la búsqueda de que la ley depositada por el gobierno anterior de inversión del fardo de prueba se apruebe y ejecute?
Es necesario informar a la ciudadanía, que se sepa las acciones que se toman, que la impunidad no siga campeando triunfante por la sociedad y el sistema político. Basta ya de que la corrupción sea sólo espectáculo, o arma política que pende cual espada de Damocle sobre posible candidato.
El Decreto 407 que crea el Consejo Nacional de Seguimiento de las Asociaciones sin Fines de Lucro con el objetivo de “registrar, supervisar evaluar y controlar el uso dado por estas organizaciones a los fondos públicos que les son asignado por el Estado”, es otro paso de avance en el cual participa la sociedad civil. Pero, ha tenido serias dificultades para reunirse y hacer su trabajo, de hecho hay quines dicen que no ha podido cumplir con su misión, que sigue siendo un paso de avance en el papel (El Caribe, 18-08-2001)
ECONOMÍA Y SOCIEDAD. Una proporción importante de la sociedad dominicana criticó la política macroeconómica del gobierno del PLD, bajo el entendido de que la cacareada estabilidad se mantenía a costa de los sectores excluidos de la sociedad. La política de estabilidad macroeconómica ha continuado ubicándose entre las prioridades del gobierno actual, pero el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), que apoyó la política económica del PLD, dice las medidas impositivas del Gobierno sólo han servido para provocar una recesión de la economía (El Siglo 15-08-2001).
Alguien
no tiene la razón, ¿cómo
es posible que el gobierno diga que se están obteniendo ingresos muy por
debajo por concepto de impuestos por lo cual hay que revisar la ley de
presupuesto (El Siglo 14-08-2001), mientras los empresarios se quejan del
adelanto de 1.5 por ciento, en contraste algunos economistas felicitan al
gobierno por el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica, y apenas un año
y medio atrás se decía que el precio de la estabilidad era muy alto?
La
economía ve la realidad a través de numeritos que encajan o no encajan, y
cuando los numeritos encajan las cosas andan bien. Pero, detrás de los números
hay seres humanos, gente que siente y padece. Para que los numeritos encajen se
sacrifican unos miles de esos seres humanos que a fin de cuenta son sólo una
cifra porcentual. Hace falta una
visión global de lo social y económico. Amayta Sen, premio Nóbel de economía,
ya ha criticado con suficiente acierto esa tendencia contable de la economía
actual, ese querer simplemente que los numeros encajen y ya.
La
sociedad civil dominicana está evidentemente dividida, y sus bríos se han
aplacado. No hay acuerdos sobre el desempeño económico, los empresarios tienen
una visión muy diferente a las de otros sectores organizados, mientras que la
ciudadanía sólo atina a decir que la situación económica hoy es peor que
hace un año. Según la encuesta publicada por El Siglo 7 de cada diez
entrevistados piensa que la situación económica del país es peor que hace un
año (6-08-2001).
En
ese contexto vale la pena anotar la desarticulación sufrida por el movimiento
popular, y lo esporádico, violento y sin dirección clara de las protestas que
se realizan.
Hay,
además, cierto desanimo entre los sectores organizados de la sociedad. El
otrora masivo y poderoso Foro Ciudadano a quien pertenece más de 200
organizaciones, no contó con el nivel de asistencia que permitiera la elección
de su Comité de Seguimiento, ya que sólo 34 instituciones asistieron a la
reunión. El Foro como bien a dijo Jorge Cela “corre el riesgo de
desaparecer” (El Caribe, 13-08-2001).
A
los análisis de coyuntura realizados en el último años apenas asiste un
tercio de las personas que asistían en sus inicios. Los espacios de concertación,
dialogo y búsqueda de consenso entre los diversos sectores de la sociedad civil
son cada vez más reducido, y las diferencias más acentuadas. El gobierno de su
parte privilegia a sectores específicos para sus diálogos y concertaciones y a
otros simplemente no los considera.
Desde ese punto de vista la calificación que le damos al comportamiento de la sociedad y la oposición frente al gobierno es de C, a duras penas pasa de curso. Parafraseando a Mu-Kien, le doy esta calificación porque le faltado innovación para lograr que “lo bueno que tiene el gobierno efectivamente supere a lo malo”; no se han aprovechado en toda su magnitud los espacios en los que participa.
19 de Agosto, 2001