LA CUOTA FEMENINA Y LAS LISTAS CERRADAS DESBLOQUEADAS

 

Dra. Rosa Roa de López

Partido Reformista Social Cristiano

 

 

Posiblemente el mayor acontecimiento social en la historia del siglo pasado, fue la irrupción de la mujer en la vida pública, en un contexto casi universal.  Las grandes utopías de transformación del mundo, como el comunismo, no lograron llegar al fin de ese milenio, pero, las generaciones de mujeres que transitamos por siglo xx, protagonizamos una lucha permanente, legitíma y pacifica, para revolucionar nuestra condición femenina, por lo cual debemos sentirnos orgullosas.

 

Uno de nuestros grandes logros fué, que la plataforma de acción de Beijing, comprometió a los gobiernos a “examinar el efecto diferencial de los sistemas electorales en la representación politíca de las mujeres en los órganos electivos y examinar, cuando proceda, la posibilidad de ajustar o reformar esos sistemas”.  Es asi, como unos 30 países, de los 189 que se comprometieron a mejorar la condición jurídica y social de la mujer, han adoptado medidas de acción positiva, como son las cuotas electorales, entendiendóse como estrategias temporales encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer.

 

Es asi, como las dominicanas en 1994 logramos unirnos con el fin común de lograr una cuota de participación femenina en las listas congresionales y municipales, sucediendo lo que todas conocemos; las mujeres fueron puestas en los lugares finales de las listas.  Recientemente al continuar los esfuerzos en el logro de metas y objetivos, se elevó la cuota de un 25% a un 33%, con la alternabilidad de hombres y mujeres en las listas electorales.

 

Hoy, nuevos obstáculos se presentan en este camino de luchas y esfuerzos continuados de las mujeres, por conseguir acceso a los niveles de posición politíca en la Rep. Dom., la Junta Central Electoral, mediante resolución, decidió adoptar el sistema de listas cerradas desbloqueadas, para que los candidatos (as), sean colocados en la boleta sin numerar y los votantes elijan los(as) de su preferencia.  El alto tribunal electoral procura con esta acción, responder al debate surgido en la sociedad dominicana en torno a la necesidad de incrementar la representatividad de los elegidos(as), afectando de manera sensible el compromiso del estado dominicano de garantizar la presencia de mujeres en los puestos de decisión politíca, borrando el espirítu de la ley de cuotas, pensada y adoptada para garantizar la elección de las mujeres en los congresos y municipios.

 

Al llegar a este punto, quiero invitarles a que hagamos una reflexión, vamos a contestar una serie de preguntas que aportarán luces al debate, una de ellas, ? cual es el resultado de los sistemas de cuotas en América Latina?.  Podria decirles que el resultado varia ostensiblemente según el sistema electoral de que se trate.

 

En Argentina y Costa Rica, las elecciones congresionales se realizan de acuerdo a un sistema de lista partidaria cerrada donde se vote por la nómina completa.  El orden  en que aparecen los candidatos determina quién resulta electo.  En Argentina el sistema obliga a los partidos a reservar el 30% de los cupos para las mujeres, además de situarlas en posciones con posibilidades de elección, una mujer de cada tres posiciones de la lista, la representación de la mujer se elevo de un 5%  a un 30%, la legizlación costarricense no ha tenido el mismo éxito, la ley asigna un 40%, apareciendo los nombres de las mujeres en los puestos últimos.

 

En Perú  y Brazil, la ley electoral no contempla listas partidarias, los ciudadanos(as) votan por candidatos individuales en distritos de gran tamaño, donde la competencia es encarnizada, a pesar que el sistema de cuotas exige reservar el 25 % de las candidaturas partidarias para mujeres, las candidatas  expresan que la discriminación al interior de los partidos se traduce en poca publicidad y menos apoyo.  En Brazil, para 1997, la cuota es de 20% y de una representación de un 8%, aumentó a un 11%, un resultado decepcionante.  Además de listas abiertas, la ley permite a los partidos presentar candidaturas por solo el 50% de los cargos en disputa.

 

Estos ejemplos de América Latina, ilustran el desafio que enfrentan las mujeres:  Los sistemas de cuotas pueden representar un punto de partida, pero de ningún modo garantizan el acceso al poder.  Para  que ello ocurra, tales sistemas deben ir acompañados de otras medidas, una de las más importantes la podemos resumir, al decir;  para que las cuotas realmente sirvan oara proyectar los intereses de la mujer al interior de los centros de poder, la mujer politíca y el movimiento de mujeres deben conformar alianzas estrategicas y hacer campañas transversales que superen las distinciones partidarias.

 

En la Rep. Dom.,  además de un movimiento de mujeres, existen multiplés ámbitos donde las “mujeres en movimiento”, se organizan en frentes multipartidarios de orientación temática.  La restrición de la agenda del movimiento a temas sectoriales ha permitido que trabajen en conjunto mujeres provenientes de muy distintos sectores politícos e ideológicos. 

 

El éxito del sistema de cuotas dependerá de una serie de factores adicionales, en particular del nivel de respaldo que los partidos estén dispuestos a  prestar a sus candidatas; entendiendo, que el voto de las  mujeres, es importante para el éxito de la institución politíca, y otro aspecto, lo constituye la solidaridad de las dominicans con sus congéneres.

 

¿ Que deben hacer los partidos politícos para incentivar el liderazgo femenino?  Las acciones deben ser diversas y dirigidas en varias direcciones.  Estamos a un año de las eleciones congresionales y municipales, los cuadros y la cupúla de los partidos, se reorganizan, se reestructuran, los cambios deben inciarse, propiciando que más mujeres pasen a ocupar posiciones en los puestos de dirección de los partidos, en los organismos deliberativos, consultivos y en todos los niveles de dirección, logrando una presencia femenina real en estas instituciones.  Los recursos destinados a la promoción, a las campañas electorales y a otros gastos en gral., deben ser distribuídos de manera equitativa entre hombres y mujeres.  Los partidos deben propiciar que las mujeres participen en los medios de comunicación , de igual manera, deberán organizar jornadas de capacitación para mujeres, dejando de lado la costumbre de que seamos utilizadas como trabajadoras politícas al servicio de los hombres.

 

Otra pregunta  aún más importante  merece respuesta, ? Que actitud deben tener las mujeres, para la consecución de estos propósitos?.  Decia Gertrude Monguela, secretaria general de la IV Conferencia Mundial sobre La Mujer: “los votos de las mujeres,hoy mayoría, son los que tienen en el poder a los politícos que gobiernan el mundo, eso no lo podemos olvidar”.  A esto quiero añadir; durante muhcos años, con paciencia y perseverancia, hemos trabajado para construir una sociedad más justa e igualitaria, nos hemos enfrentado a grandes problemas, entre ellos; la discrimicación de nuestros hogares, en los centros laborales, hemos combatidos sistemas politícos, hemos contribuído a la modernización de la sociedad, nuestra transformación misma es evidente, está en nuestro espirítu y nuestra fuerza de lucha; pero, nos toca ahora trabajar en un campo, con un ingrediente humano que es la esencia misma de la lucha inicial del movimiento de mujeres; debemos fomentar la solidaridad de las mujeres entre mujeres.  Entendiendo que  no es posible, continuar la actitud pasiva de las mujeres, que dedican su preciado tiempo para aupar los liderazgos masculinos, llearlos a la cima del poder, para luego olvidar las promesas, propiciando  que las mujeres continuemos siendo las más pobres de las pobres.

 

¿Es una tarea  difícil?, quizás lo sea, pero, apelar a la solidaridad de las mujeres, resultará una de las acciones más edificantes en nuestra trayectoria de lucha.  Recuerden que tenemos mucho más cosas en común que cosas que nos separen.  Lograr que las mujeres apoyen a las que son visibles  y ocupan cargos con poder de decisión, es una acción que no se puede postergar.

 

Un instrumento que nos ha dado buenos resultados, son las alianzas suprapartidarias, orientadas a promover los intereses de  la mujer  en áreas especifícas.  Un caso que merece comentar, es el de méxico, donde la conformación de alianzas se vió facilitada por una institucionalización de los lazos entre las mujeres que participan en politíca. 

 

En otros países, se ha enido buenos resultados en la creación de redes y grupos de presión, encaminados a promover e incentivar la participación politíca de las mujeres y la medida última y suprema: utilizar el voto femenino para sancionar, las actitudes de los politícos de nuestros partidos.

 

Quiero agradecer en nombre del Partido Reformista social Cristiano, la invitación que se nos formulará, y reiterarles nuestras congratulaciones por su contribuxión al fortalecimiento de nuesta democracia  y a la institucionalización del país.

 

Finalmente, recordemos, que las mujeres debemos contituir, al interno de los partidos, una masa critíca que sirva de grupo de presión, expresar nuestra visión sobre el nuevo orden mundial, las leyes del mercado, los derechos humanos, la juesticia social y a lo externo, concertar alianzas, transmitir experiencias que redunden en beneficio de otras.  Quiero terminar recordando a la candidata vice-presidencial de EEUU, en 1992, la Sra. Geraldine Ferraro, decia: “lo que necesitamos no es unas pocas mujeres que hagan historia, sino muchas mujeres que hagan politíca”.  Muchas gracias.